
Un equipo de la Universidad Aristóteles de Tesalónica (Grecia) estudió a 68 personas adultas con fibromialgia, diagnosticada con los criterios del Colegio Americano de Reumatología de 2016. Durante seis meses, 35 de ellas hicieron un programa supervisado desde casa, por videollamada: tres sesiones en directo por semana que combinaban pilates, automasaje con rodillo, fuerza suave, estiramientos y relajación. Las otras 33 siguieron con su atención habitual. El trabajo se publicó el 13 de octubre de 2026 en el Journal of Rehabilitation Medicine.
Quienes hicieron el programa mejoraron más que el grupo de atención habitual en el impacto de la fibromialgia en su vida diaria, en la calidad del sueño, en los síntomas de depresión y en el estrés percibido. En la ansiedad no hubo diferencias. Además, asistieron de media al 87,5 % de las sesiones y no se registraron efectos adversos.
¿Qué significa para quien vive con síntomas crónicos? Apunta a que moverse de forma suave y acompañada, incluso desde el salón de casa, puede ayudar a vivir mejor con fibromialgia. Pero hay que tomarlo con cautela: es un solo estudio con una muestra pequeña, y mide sobre todo cómo cambia el impacto global de la enfermedad, no solo el dolor. Antes de empezar cualquier programa de ejercicio, conviene consultarlo con tu equipo médico.
Fuente: Marantidou T. et al., «Six-month supervised telerehabilitation combining pilates-based therapeutic exercise and self-myofascial release in adults with fibromyalgia: a randomized controlled trial». Departamento de Educación Física y Ciencias del Deporte, Universidad Aristóteles de Tesalónica (Grecia). Journal of Rehabilitation Medicine, 13 de octubre de 2026. DOI: 10.2340/jrm.v58.46786.

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