
Un equipo del Hospital Beijing Jishuitan, de la Universidad Médica Capital (Pekín, China), reunió 15 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 2.270 personas con síndrome de fatiga crónica. Todas habían recibido terapia cognitivo-conductual (un tipo de acompañamiento psicológico que trabaja pensamientos y hábitos). La revisión con metaanálisis se publicó el 9 de octubre de 2026 en la revista Medicine.
Tras el tratamiento, la fatiga bajó de forma clara en los cuestionarios habituales, la capacidad física mejoró y también bajaron algo la ansiedad y la tristeza. Esos beneficios se mantuvieron en el seguimiento: hasta 6 meses y entre 6 y 24 meses después. No se vieron diferencias significativas en efectos adversos entre quienes recibieron la terapia y quienes no.
Los autores concluyen que esta terapia puede ser una opción útil, pero piden más investigación, y las mejoras fueron moderadas, no una solución para todo el mundo. Apunta a que trabajar cómo pensamos y nos relacionamos con la fatiga puede ayudar a vivir mejor con ella, siempre junto al criterio de tu equipo médico.
Fuente: Jiang X, Liu J, Li S et al. «Rehabilitative efficacy of cognitive behavioral therapy-based intervention for chronic fatigue syndrome: A systematic review and meta-analysis». Hospital Beijing Jishuitan, Universidad Médica Capital, Pekín, China. Medicine (Baltimore), 9 de octubre de 2026. DOI: 10.1097/MD.0000000000050765.

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