
Un equipo del Centro Médico de la Universidad de Kansas (EE. UU.) estudió a 67 personas con dolor crónico que iban a probar un estimulador de médula espinal (un dispositivo implantado que envía impulsos eléctricos para aliviar el dolor), de las cuales 51 completaron el seguimiento, en un artículo publicado el 25 de septiembre de 2026.
Antes del procedimiento, midieron cuánta sensibilización central (dolor de tipo «centralizado») tenía cada persona. El resultado: quienes tenían más rasgos de dolor centralizado — más puntos de dolor difuso, más síntomas de fibromialgia asociada — mejoraron menos con el estimulador, aunque el grupo en conjunto sí mejoró de forma significativa. Es decir, medir el componente central del dolor antes de un procedimiento invasivo puede ayudar a saber quién se va a beneficiar más y quién no.
Este estudio no dice que los estimuladores no funcionen: dice que el mecanismo del dolor de cada persona importa a la hora de elegir el tratamiento, y que ignorar el componente central puede llevar a procedimientos que no dan el resultado esperado. Es un estudio con una muestra moderada (51 personas) y de un solo centro.
Fuente: Lowe P, et al. «Identifying the Impact of Centralized Pain on Pain Outcomes after Spinal Cord Stimulator Trials (POST)». Centro Médico de la Universidad de Kansas, EE. UU. Pain Medicine, 25-sep-2026. DOI: 10.1093/pm/pnag129

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