
Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid publicaron el 13 de agosto de 2026 un estudio con 124 mujeres con fibromialgia, para entender qué hace que el dolor aumente durante las actividades del día a día (limpiar, cocinar, caminar…), más allá del dolor que se siente en reposo.
Cada participante completó cuestionarios sobre dolor en reposo, dolor durante la actividad, e “hipervigilancia al dolor” — cuánta atención presta la persona a las señales de dolor de su cuerpo. El resultado: cuanta más hipervigilancia, mayor era el dolor durante la actividad, incluso descontando el dolor de base en reposo. La eficiencia cognitiva (memoria, atención) tuvo un peso mucho menor.
La muestra es de un solo momento en el tiempo, así que los propios autores piden estudios más largos para confirmarlo. Aun así, el mensaje es claro: cuanto más “vigilamos” cada sensación mientras nos movemos, más dolor sentimos en esa actividad. No es que el dolor durante el movimiento sea imaginario — es que la atención excesiva al cuerpo puede amplificarlo. Por eso trabajar el miedo al movimiento y bajar esa hipervigilancia no es un añadido: es parte del tratamiento.
Fuente: Fernández-Palacios, F.G. y Pacho-Hernández, J.C., «Pain hypervigilance is associated with daily-activity pain beyond resting pain in women with fibromyalgia: a cross-sectional observational study». Universidad Complutense de Madrid (España). Clinical Rheumatology, 13 de agosto de 2026. DOI: 10.1007/s10067-026-08356-9. Nota de rigor: estudio transversal (un solo momento en el tiempo); los propios autores piden estudios longitudinales para confirmarlo.

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