
Un equipo de la Universidad de Colorado (campus Anschutz), en colaboración con el sistema de salud de veteranos de Colorado, Estados Unidos, ha probado si la Terapia de Reprocesamiento del Dolor (TRD) —la terapia en la que se basa la reprogramación del dolor que trabajamos en el IRDC— funciona igual de bien en grupo y a distancia que de forma individual y presencial, como se había estudiado hasta ahora.
El estudio se ha publicado el 20 de mayo de 2026 en la revista The Journal of Pain. Participaron 46 veteranos con dolor crónico de espalda o cuello, que recibieron ocho sesiones semanales de TRD por videollamada, en grupos de varias personas a la vez.
El 74% de los participantes terminó el tratamiento, y casi todos dijeron sentirse igual o mejor al acabar. El dolor bajó de forma notable, y cuando el equipo ajustó el programa después de las dos primeras tandas, la mejora se mantuvo aún más a los dos meses.
Para alguien con dolor o síntomas crónicos, esto es una pieza más que respalda algo importante: no hace falta una consulta individual carísima para que el cerebro empiece a aprender que el dolor no siempre significa peligro. Un grupo, una pantalla y ocho semanas pueden ser suficientes para abrir ese camino. No es una solución para todos, pero sí una razón más para creer en espacios compartidos como el Club Esperanza.
Fuente: Wynia et al., «Group-format pain reprocessing therapy in veterans with chronic back/neck pain: A pilot study with mixed methods evaluation». Universidad de Colorado Anschutz Medical Campus / VA Eastern Colorado Health Care System, Colorado (EE. UU.). The Journal of Pain, 20 de mayo de 2026. DOI: 10.1016/j.jpain.2026.106322. Registro: NCT06406699.

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