
Un equipo de Canadá y Australia ha probado si se puede tratar el dolor crónico como se trata un recuerdo traumático: reactivándolo y bloqueando después su reconsolidación con un medicamento, para que pierda fuerza. La idea parte de una similitud real entre la fibromialgia y el estrés postraumático: en ambos casos, el sistema nervioso central queda «atascado» en un patrón de alerta.
El estudio se hizo en la Universidad de Sherbrooke (Quebec, Canadá), con colaboración de la Universidad de Sunshine Coast (Australia), y se publicó el 10 de julio de 2026 en la revista The Journal of Pain. Participaron 24 personas con fibromialgia. Durante seis semanas, revivían mentalmente su experiencia de dolor mientras tomaban propranolol —un medicamento ya usado para el corazón y la ansiedad— o un placebo, sin saber cuál de los dos recibían.
El grupo que tomó propranolol notó menos interferencia del dolor en su día a día nada más terminar el tratamiento, y mejor estado de ánimo un mes después, comparado con el grupo placebo.
Es un estudio piloto, con muy pocas personas, pensado solo para comprobar si la idea es viable, no para demostrar que funciona. Aun así, es una pieza más que respalda algo que en el IRDC llevamos años explicando: el dolor o los síntomas crónicos tienen un componente aprendido en el sistema nervioso, y lo aprendido, con el enfoque adecuado, se puede reprogramar.
Fuente: Coulombe-Lévêque et al., «Reconsolidation blockade with propranolol as a novel treatment for fibromyalgia: a double-blind, randomized placebo-controlled feasibility study». Universidad de Sherbrooke, Quebec (Canadá) / Universidad de Sunshine Coast (Australia). The Journal of Pain, 10 de julio de 2026. DOI: 10.1016/j.jpain.2026.106375. Registro: NCT05085782.

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