
Un equipo del Hospital Universitario de Oslo (Noruega) asignó a 124 personas con dolor lumbar crónico y degeneración discal — algunas ya operadas previamente — a fusión vertebral instrumentada o a un programa de ejercicio junto con terapia cognitivo-conductual. El estudio se publicó en 2010 en la revista Annals of the Rheumatic Diseases.
A los 4 años, no hubo diferencias significativas en discapacidad entre ambos grupos. Además, un 24% de quienes hicieron el programa sin cirugía terminó operándose igualmente, y un 23% de quienes se fusionaron necesitó una segunda cirugía.
Ni siquiera a largo plazo la cirugía de columna garantiza mejores resultados que un tratamiento conservador bien planteado — una razón más para explorar todas las opciones antes de operar.
Fuente: Brox et al., Annals of the Rheumatic Diseases (2010) — Hospital Universitario de Oslo, Noruega.
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