
Investigadores del Hospital de Veteranos de Houston y el Baylor College of Medicine (Estados Unidos) dividieron a 180 pacientes con artrosis de rodilla en 3 grupos: cirugía artroscópica real de limpieza, lavado articular real, o una cirugía «placebo» — con incisiones en la piel pero sin ninguna intervención real dentro de la rodilla. Ni los pacientes ni quienes evaluaban los resultados sabían a qué grupo pertenecía cada persona. El estudio se publicó en 2002 en la revista New England Journal of Medicine.
A los 2 años, ningún grupo con cirugía real tuvo mejores resultados de dolor o función que el grupo con cirugía placebo.
Parte del alivio que sentimos tras una intervención puede venir de la expectativa y el ritual del propio tratamiento, no solo del procedimiento en sí. Una razón más para no asumir que «más intervención» es siempre «más solución».
Fuente: Moseley et al., New England Journal of Medicine (2002) — Hospital de Veteranos de Houston y Baylor College of Medicine, Estados Unidos.
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