
Un equipo de la Universidad de Regina, en Saskatchewan (Canadá), probó un tratamiento llamado “exposición gradual en vivo”: ayudar a las personas con dolor de espalda crónico a retomar, paso a paso, los movimientos que evitaban por miedo a hacerse daño. El estudio, publicado en 2008 en la revista Pain, comparó esta terapia con un programa de actividad general y con no recibir tratamiento.
Las personas que hicieron la exposición gradual mejoraron mucho más en miedo al movimiento, ansiedad relacionada con el dolor, pensamientos catastróficos y confianza en su propio cuerpo — y mantuvieron esa mejora un mes después.
Evitar un movimiento por miedo, aunque parezca proteger, en realidad alimenta el problema. Recuperar el movimiento evitado, poco a poco y con acompañamiento, es una de las formas más directas de enseñarle a tu sistema nervioso que ese movimiento ya no es un peligro.
Fuente: Woods y Asmundson, Pain (2008) — Universidad de Regina, Saskatchewan, Canadá.
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