
Un equipo de la Universidad de Utah (Estados Unidos) hizo un programa de 8 semanas con 67 personas con dolor crónico que tomaban opioides, centrado en mindfulness y en notar y «saborear» conscientemente momentos o sensaciones positivas del día a día, comparándolo con un grupo de apoyo social. El estudio se publicó en 2013 en la revista Psychotherapy and Psychosomatics.
Mediante una prueba que mide cuánto capta tu atención, de forma automática, cualquier palabra relacionada con el dolor, el grupo que hizo el programa mostró una reducción clara de ese «enganche» atencional tras el tratamiento; el grupo de apoyo social no cambió.
Entrenar la atención hacia lo positivo no es «ignorar» el dolor — es una habilidad medible que reduce cuánto protagonismo le da tu cerebro al dolor en cada momento.
Fuente: Garland y Howard, Psychotherapy and Psychosomatics (2013) — Universidad de Utah, Estados Unidos.
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