
Un equipo de la Universidad Camilo José Cela, el Instituto de Investigación Sanitaria HM Hospitales y la Universidad Complutense de Madrid publicó el 21 de agosto de 2026 un estudio con 80 personas con fibromialgia, de 54 años de media. Con ecografía midieron el tamaño y la estructura de los músculos del muslo, y con pruebas sencillas midieron la capacidad funcional: levantarse cinco veces de una silla, fuerza de agarre de la mano, caminar cuatro metros y el test de levantarse y andar.
El dolor medio era alto: 7 sobre 10. El tamaño del cuádriceps se relacionó con la masa magra y con las medidas corporales, y de forma independiente con el índice de masa corporal, el perímetro de la cadera, la prueba de la silla, la marcha de cuatro metros y la fuerza de agarre. El modelo estadístico explicaba el 46,6 % de las diferencias entre personas. La velocidad de la marcha, en cambio, no resultó significativa.
Lo que aporta es concreto: en fibromialgia, la calidad del músculo va de la mano de lo que puedes hacer, no de cuánto te duele. Fuerza y función son cosas medibles y entrenables aunque el dolor siga presente.
Fuente: Fernández-Pola, E.C., Navas-Mosqueda, Á., Gutiérrez-Maturana Gázquez, M.M. y cols., «Analysis of muscle architecture variables and their relationship with functional capacity in patients with fibromyalgia: A cross-sectional study». Universidad Camilo José Cela, Instituto de Investigación HM Hospitales y Universidad Complutense de Madrid (España). Therapeutic Advances in Musculoskeletal Disease, 21 de agosto de 2026. DOI: 10.1177/1759720X261481908. Nota de rigor: estudio descriptivo, de un solo momento y sin grupo de comparación; no dice que ganar músculo mejore los síntomas, dice que músculo y función van juntos.

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