
Un equipo del National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS), parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (Bethesda, Maryland), ha estudiado con resonancia magnética funcional, electroencefalograma y electromiografía a 15 personas con encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC) y 19 personas sanas, mientras realizaban una tarea sencilla de apretar con la mano hasta llegar a la fatiga. Se publicó el 28 de julio de 2026 en la revista NeuroImage: Clinical.
Ambos grupos podían hacer la misma fuerza máxima al principio, pero las personas con EM/SFC se fatigaban mucho antes. La explicación no estaba en el músculo: en las personas sanas, el cerebro iba aumentando su actividad para seguir empujando al músculo a medida que aparecía el cansancio; en las personas con EM/SFC, esa activación cerebral apenas cambiaba. Es un estudio con una muestra pequeña (15 frente a 19 personas), y los propios autores piden cautela antes de generalizar los resultados.
Aun con esa cautela, apunta en una dirección clara: el agotamiento en el síndrome de fatiga crónica no es «falta de fuerza de voluntad» — parece tener un origen en cómo el cerebro dirige el esfuerzo, otra pieza que respalda por qué estos síntomas necesitan mirarse desde el sistema nervioso central.
Fuente: Bedard et al., «Central origin of fatigability in Myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome revealed by multimodal neuroimaging». National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS), Institutos Nacionales de Salud, Bethesda (EE. UU.). NeuroImage: Clinical, 28 de julio de 2026. DOI: 10.1016/j.nicl.2026.104041. Nota de rigor: muestra pequeña (n=15 EM/SFC vs. n=19 sanos); resultados preliminares.

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