
Un equipo del Centro Académico Ruppin (Israel) publicó el 24 de septiembre de 2026 una revisión sobre el dolor pélvico crónico en mujeres, un dolor que a menudo persiste incluso después de tratar la causa ginecológica que lo originó.
La revisión concluye que ese dolor persistente suele combinar varios mecanismos a la vez: dolor por daño en tejido, dolor por nervios dañados, y dolor de tipo central o nociplástico (el sistema nervioso «sensibilizado»), al que se suman el estrés, el miedo al movimiento y la ansiedad. Los autores insisten en que reconocer el componente central no significa que el dolor sea «menos real»: al contrario, ayuda a explicar por qué persiste y abre la puerta a tratamientos que van más allá de lo puramente ginecológico.
Es un mensaje que en el Club repetimos mucho: nombrar el mecanismo central de un dolor no le quita validez, se la da. En el caso del dolor pélvico, entender esto puede cambiar por completo el enfoque del tratamiento.
Fuente: Sela Y, et al. «Reframing Chronic Pelvic Pain in Women: Central Sensitization, Psychosocial Burden, and Mechanism-Based Multidisciplinary Care». Centro Académico Ruppin, Israel. International Urogynecology Journal, 24-sep-2026. DOI: 10.1007/s00192-026-06899-8

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