
Investigadores de la Universidad de Columbia Británica y la Universidad de Calgary, en Canadá, midieron cómo reaccionan las pupilas a la luz (un indicador del sistema nervioso autónomo) en 26 personas con dolor crónico tras un latigazo cervical, comparándolas con 26 personas sanas. Se publicó en agosto de 2026.
Las pupilas de las personas con dolor crónico se contraían menos y se recuperaban más rápido de lo esperado ante la luz, señal de que su sistema nervioso autónomo estaba desregulado. Esa desregulación no se relacionó con las medidas clásicas de sensibilización del dolor, sino con el nivel de estrés y ansiedad de cada persona.
Esto añade una pieza más al puzle: en el dolor crónico tras un latigazo cervical, el sistema nervioso autónomo también se ve afectado, y parece estar más ligado al estado emocional que a la sensibilidad al dolor medida en el laboratorio. Es un estudio con una muestra pequeña (52 personas en total), así que sus conclusiones son un punto de partida, no la última palabra.
Fuente: Bouma C, Smith AD. «The relationship between pupillary light reflex and clinical measures of central pain processing in chronic WAD». Universidad de Columbia Británica y Universidad de Calgary, Canadá. Musculoskeletal Science & Practice, agosto 2026. DOI: 10.1016/j.msksp.2026.103643

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