El cansancio persiste aunque la inflamación desaparezca

Published by

on

Una investigadora del Instituto Militar de Medicina de Varsovia (Polonia) publicó el 7 de agosto de 2026 una revisión que reúne la evidencia disponible sobre la fatiga en enfermedades reumáticas inflamatorias como la artritis reumatoide, el lupus y el síndrome de Sjögren.

La revisión muestra algo llamativo: la fatiga en estas enfermedades se relaciona de forma débil e inconsistente con los marcadores de inflamación de la sangre, y mucho más fuerte con el dolor, el sueño, el estado de ánimo, la sensibilidad central del sistema nervioso y el nivel de actividad física. En un estudio citado con 253 personas con artritis reumatoide, el 80% sentía fatiga y un 10% fatiga severa, incluso con la enfermedad en remisión según los análisis. Los tratamientos que actúan sobre el sistema inmune mejoran la fatiga solo de forma modesta; el ejercicio personalizado, la terapia cognitivo-conductual y tratar el sueño muestran beneficios más consistentes.

La autora llama a esto la “brecha de remisión de la fatiga”: el hueco entre que la enfermedad esté controlada y que la persona siga agotada. El mensaje para cualquiera con dolor o síntomas crónicos es potente: cuando los análisis salen bien pero el cuerpo sigue agotado, no significa que no pase nada — significa que hay que mirar más allá de la inflamación, hacia el sistema nervioso, el sueño y el estado emocional.

Fuente: Gwóźdź-Broczkowska, A., «Fatigue beyond inflammation in inflammatory rheumatic diseases: a narrative review and treatable-traits framework». Instituto Militar de Medicina – Instituto Nacional de Investigación, Varsovia (Polonia). Rheumatology International, 7 de agosto de 2026. DOI: 10.1007/s00296-026-06266-2.

Deja un comentario