
Un equipo de la Vrije Universiteit Brussel (Bruselas, Bélgica) revisó 16 estudios con más de 116.000 personas para aclarar una pregunta que muchos pacientes se hacen: ¿el mal sueño causa el dolor, o es el dolor el que estropea el sueño? El análisis, publicado en 2024 en la revista Pain, encontró que ocurre en ambas direcciones.
Tener problemas de sueño aumenta el riesgo de desarrollar dolor crónico más adelante, y tener dolor crónico aumenta el riesgo de problemas de sueño después. No es una simple consecuencia — es un círculo que se retroalimenta.
La buena noticia es que, precisamente por ser bidireccional, mejorar uno de los dos lados (el sueño o el dolor) puede ayudar a mejorar el otro. Cuidar el sueño no es un tema aparte de tratar el dolor crónico: es parte del mismo trabajo sobre el sistema nervioso.
Fuente: Runge et al., Pain (2024) — Vrije Universiteit Brussel, Bélgica.

Deja un comentario